
la constante
el arma arrojadiza
con la que mato cada noche
y muero
desangrada
bajo el tenue murmullo
de las palabras nunca dichas.
El odio
el cosquilleo infame
que crece en noches frías
solas
en noches de diluvios y goteras
en noches sin ti
contigo lejos
en noches como ésta.