Bienvenidos a Tierra de Nadie

martes, 2 de diciembre de 2008

LEJOS DEL NORTE


La soledad vino aquella tarde.
Entraba por los visillos
el aroma inconfundible:

retratos y café
hirviendo en la cocina.

Y para nosotros,
nada.
Nos tocó pies de camas
y murmullos

whisky bajando por la garganta
mientras decíamos “adiós”.

Llegó.

No opusimos resistencia.

Nos fuimos con el humo
lejos
juntos

siempre

cada madrugada.

3 comentarios:

David E. Alvarado dijo...

esas soledades...

tu poema es como un blues.

Lázaro Suárez dijo...

se ha impreso en im imaginacion una imagen, complementada con la (preciosa) que has dejado para acompañar el poema, que me encanta

es un poema que se saborea mas en su reflexion que en su lectura.

me gusta

espero que haya ido bien con el libro

un beso

mofin dijo...

va, yo me voy también, aunque deambularé por aqui...a oscuras si hace falta.