Ya no me faltas
ni le faltas a la casa
ni a sus paredes nuevas recién pintadas
ni a sus muebles reciclados
ni siquiera al viejo sofá del salón.
Le faltas a mi cama, esa sí te echa de menos.
Sigo oliendo a pincel en agua,
a muñeca de trapo
hay cosas que no cambian
pero no está de más recordártelo
ahora que ya no me quieres mirar.
Ya no me faltas
le faltas a mi garganta, esa sí te echa de menos
ahora que jadea sola y en silencio
y se ahoga en su misma respiración.
Sigo sin saber el mecanismo de los tacones
y cada día los pantalones me quedan más grandes
manías que tengo de no alimentarme
más que de miedos
sé que si engordaba era gracias a tus sonrisas
y esas,
esas ya no están
pero ya no me faltas
te juro y te perjuro
que ya no me faltas
le faltas a mis uñas, esas sí que te echan de menos
deambulan en busca de paredes a falta de tu cuerpo
y las corroen
deberías ver los boquetes que han hecho en la habitación.
Y le faltas a mi boca
a mis pies
le faltas a mis manos
y a su estirpe bastarda de palabras
todas te echan de menos
pero no, a mi no,
a mi ya no me faltas
porque no puede llamarse así
a esta sensación muda en el estómago
a este ir y venir sin saber a dónde
a este estado tan de nada
tan de nadie
tan de no estar
porque tu lo ocupas todo
y tu
y tu ya ni siquiera estás.
"y te espero
a oscuras
fundida en las paredes
borracha de silencios."