
Los enanos han vuelto al circo
con los payasos de la mano
¿sabes? les he oído cantar
entonaban letras alegres
con sus vocecillas dulces.
Son monstruos también, ya lo sabes,
al conocernos
creímos encontrar
la imagen
fundida en el espejo.
Somos horrorosos
mutaciones
engendros tristes e inútiles
y no creemos en la política
ni en dios
ya ni siquiera en el domador de leones:
se lo comieron con gusto
aquellos cerdos.
Vamos,
despierta.
El telón ha caído
hasta mañana no habrá otra función.